¿Conoces las ‘marcas negras’?

Como consumidores, el término “marca blanca” nos es de sobra conocido. Su definición nos dice que una marca blanca es aquella que pertenece a una gran distribuidora. También se las denomina como “marcas de distribución”. Y las vemos cada vez que acudimos por ejemplo a un supermecado que vende productos con su propia marca. En nuestro territorio, encontramos distribuidores como Carrefour, Mercadona (Deliplus, Hacendado, Bosque Verde), Auchan, Eroski (Sannia, Basic, Selectia…), Dia o Lidl (Milbona, Freeway, Sondey…) que distribuyen las marcas de fabricante (MF) como sus propias marcas blancas.

Pero, ¿Qué son las “marcas negras”?

Este concepto se viene utilizando para denominar a grandes empresas que fabrican productos para marcas de fabricante (MF) y para marcas blancas de grandes distribuidores al mismo tiempo.

Esta es la definición del término asumida en la industria alimentaria: “Dícese del producto que un fabricante comercializa con su nombre o logo y se vende en toda la distribución, pero que está fabricado por un tercero que no se identifica en el producto”.

Tomemos un ejemplo para ilustrar esta definición. Tal y como se afirma en algunos medios (El Confidencial, 2017), si compramos un mousse Vitalinea (Danone), estaremos comprando un producto creado por la empresa Eurodesserts, que pertenece al grupo Incopack belga. Esta empresa fabrica productos para marcas como Danone, pero también para otras como Nestle, además de grandes distribuidores como Tesco, Lidl o Aldi.

¿Por qué “subcontratar” la producción de un producto?

El principal motivo para que se den estas prácticas es el ahorro en la producción del producto. Pongamos otro ejemplo para ilustrar esta situación. Digamos que una marca de chocolates quiere incorporar un nuevo producto a su gama pero fabricarlo le costaría una importante inversión, ya sea por necesidad de maquinaria, de recursos en I+D o de materia prima.

Para no incurrir en estos gastos, la marca de chocolates subcontrata a un fabricante que ya fabrica este producto o uno similar, se lo compra y luego lo vende con su marca, que ya está reconocida por el mercado. De esta manera, puede introducir un producto nuevo sin una gran inversión en innovación y aprovechando el reconocimiento del mercado a su marca.

¿Cuál es el riesgo?

Cada vez más consumidores se quejan de la escasa exclusividad que supone comprar un producto de cierta marca. A las marcas de fabricante se les presupone una cierta exclusividad y diferenciación en los atributos del producto que con estas prácticas se van diluyendo poco a poco. Las características que diferencian un yogur de otro, o una pizza de otra, se van reduciendo a los argumentos comerciales de las marcas y dejan de lado la importancia del propio producto y su elaboración.

Por otro lado, es importante mencionar la tendencia hacia la concentración de la fabricación que crean las “marcas negras”. Estos grandes fabricantes son muy competitivos y pueden fabricar productos a costes unitarios relativamente más bajos que los productores más pequeños, por lo que se puede crear una mayor concentración de la producción e influir en la pérdida de empleos locales.

Otro aspecto a destacar es que como consumidores no podemos saber quién es el fabricante de cada vez más productos. La legislación actual en Europa no obliga a dar ese dato en los envases y se limita a la información de origen. Sin embargo, es imposible saber quién ha fabricado qué producto y por tanto identificar mismos productos de diferentes marcas, y de diferentes precios.

En este sentido se están debatiendo las normas de etiquetado y se busca la identificación de los productores en los envases ya que además de mejorar la transparencia, sería muy conveniente también en caso de una alerta alimentaria.

En IturriOn apostamos por la transparencia de la información

La problemática de las “marcas negras” deja una vez más en evidencia la necesidad de dar más información a los consumidores. Dada la naturaleza de nuestro proyecto, que busca entre otros objetivos mejorar la información y facilitar el acceso a ella, consideramos vital empoderar al consumidor para construir una sociedad más justa y equitativa. A día de hoy, el no poder conocer quién ha fabricado lo que nos llevamos a la boca es un gran hándicap para que los consumidores podamos exigir mayor compromiso a las marcas. En IturriOn premiamos la transparencia y apostamos por ella.