El mar también tiene recursos limitados

 

El próximo día 8 de junio se celebra el día internacional de los océanos, y hemos querido adelantarnos a esa fecha para escribir sobre la pesca sostenible que practican nuestros pescadores del litoral cantábrico.

Pero antes de meternos en barrena, lanzamos aquí algunos impresionantes datos sobre el mar y que en cierta medida justifican la necesidad de cuidar más y mejor nuestros mares así como un uso sostenible y respetuoso de los recursos que nos proporciona.

– Cerca de un 70% de nuestro planeta es mar.

-El Océano Pacífico tiene aproximadamente 1/3 de la superficie de la Tierra.

La montaña más alta más alta del planeta es Mauna Kea, en Hawái. Se eleva 10.203 m desde su base en el suelo marino; solo 4.170 m se encuentran por encima del nivel del mar

-Hay identificadas unas 200.000 especies marinas, pero podrían ser millones las que existen bajo las aguas.

-El nivel medio del mar ha subido entre 10 y 25 cm en los últimos 100 años.

-Si todo el hielo se derritiese, el nivel del mar aumentaría 66 metros en todo el mundo.

-El 80% de toda la contaminación en los mares y océanos proviene de actividades realizadas en tierra.

Más de tres mil millones de personas dependen de la diversidad biológica marina y costera para sus medios de vida.

-La actividad marítima supone el 5% del PIB mundial.

Más del 90% de las mercancías para el comercio entre países se transportan por mar.

-La pesca marina directa o indirectamente emplea a más de 200 millones de personas.

-Se considera que hasta un 40% de los océanos del mundo se ven sumamente afectados por las actividades humanas, lo que incluye la contaminación, el agotamiento de los recursos pesqueros, la pérdida de hábitats costeros (UN)

Lanzados estos datos como potentes olas de agua fría, desde IturriOn queremos dar valor a las técnicas de pesca de nuestros pescadores. Y no es que haya unos que sí y otros que no, la realidad es que la pesca de bajura vasca utiliza técnicas sostenibles en sí mismas, no destruye el litoral ni tampoco amenaza a otras especies. Para entender mejor las diferencias con otras artes de pesca más agresivas, tomamos como ejemplo dos de las especies más capturadas en nuestras costas: la anchoa (boquerón o bocarte) y el atún y el bonito.

LA ANCHOA

La anchoa del cantábrico se pesca con redes de cerco. El sistema de pesca se basa en cercar a los bancos de anchoa con una red y luego cerrarla para subirla al barco. El tamaño de las redes utilizadas en nuestras costas, así como el tamaño propio de nuestros barcos hacen que esta técnica tenga una mínima influencia en el ecosistema y no dañe a la especie.  Gracias a las técnicas de pesca utilizadas en Euskadi y Cantabria, la anchoa capturada en estos litorales está certificada por el MSC (Marine Stewardship Council), quién acredita que su pesca es sostenible y respetuosa con el medio ambiente (El País, 2016).

A pesar de que en nuestro litoral la pesca de esta especie se considere sostenible, existen otros países donde la captura de la anchoa se realiza con otras artes más agresivas. Sin ir más lejos, en Francia se utilizan las llamadas “redes pelágicas”, que consisten en enormes bolsas que recogen todo lo que pase por allí. El arrastre pelágico provoca pescar especies que no son objetivo y que no se consumirán después, así como juveniles de la misma especie que se quiere pescar y que dificulta en gran medida su desarrollo y supervivencia (Greenpeace, 2017).

EL ATÚN

El atún (o bonito, según la época se pesca una especie diferente de la misma familia), se captura de uno en uno con caña y anzuelo. No se utiliza ningún tipo de red por lo que no se ataca a ninguna otra especie ni se daña el fondo marino.

Al igual que ocurren con la anchoa, existen otros países en el mundo donde las artes de pesca son mucho menos respetuosas con la especie. En el caso del atún en África, la técnica utilizada por barcos europeos es el cerco, que permite la pesca masiva de la especie. Además del evidente daño ecológico, esta pesca masiva esconde un oligopolio de empresas europeas que se llevan todo lo que pescan directamente a Europa y crean muy pocos puestos de trabajo en origen (Pescado barato, 2015).

Desde IturriOn, animamos a todos a consumir, en la medida de lo posible, producto fresco y capturado en nuestras costas. El pescado es un alimento fundamental en nuestra dieta y si lo consumimos de manera responsable, ayudaremos a mejorar la vida de nuestros océanos y mares.

Por último, cabe mencionar que los ODS (Objetivos de desarrollo Sostenible de Naciones Unidas) incorporan la necesidad de conservación y usos sostenible de los recursos marinos. Estos objetivos también fueron incorporados en el análisis metodológico del proyecto IturriOn ya que son fundamentales a la hora de analizar las expectativas de los distintos grupos de interés que toman partido, en este caso, en el sector de la pesca. Tanto a nivel social como medioambiental, es absolutamente necesario respetar los límites del mar e interactuar con él de una manera responsable. EL futuro de muchas personas y especies depende de ello.

Ander Garcia

@andergn