La 4.0ª revolución Industrial,

Llevamos ya algunos años inmersos en la cuarta revolución industrial.  Como en las anteriores, probablemente también en esta ocasión somos incapaces, como sociedad, de prever el escenario al que nos va a llevar esta nueva revolución llamada 4.0.  En este artículo, trataremos de explicar los aspectos más relevantes para intentar comprender el nuevo escenario y las consecuencias a las que nos podemos enfrentar. Hagamos un breve repaso repaso de cómo respondió y evolucionó el ser humano con las anteriores tres:

Primera revolución industrial

-En la segunda mitad del siglo XVIII se inventa la máquina de vapor y la energía hidráulica, que se incorporan a la industria del transporte, a la maquinaria industrial y supusieron un aumento significativo de la productividad respecto a los métodos artesanales conocidos hasta el momento. También se inventa el telar mecánico, que contribuye al desarrollo exponencial de la industria textil.

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-Es después de la primera revolución industrial cuando nace la clase social del proletariado trabajador. Esta clase social es el origen de los movimientos de trabajadores y de los sindicatos que conocemos hoy en día, y de las corrientes del pensamiento social demócrata.

Segunda revolución industrial

-En la segunda mitad del siglo XIX, se empieza a incorporar la electricidad y el gas como fuente energética en la maquinaria industrial. Los modelos de transporte viven un cambio drástico con el avión y el automóvil (se inventa el motor de explosión). Y en las comunicaciones, el teléfono y la radio cambian para siempre la forma de comunicarnos. Además, se empieza a trabajar en cadenas de montaje (teoría del fordismo), lo que trae la visión de costes y escalas de economía (reducción de costes de producción por unidades producidas) a la industria. También se relaciona con la primera globalización, ya que se da por primera vez la internacionalización de la economía (empiezan las importaciones y exportaciones de mercancías). Por último, el descubrimiento de nuevos materiales revoluciona la aparición de nuevos productos (acero, zinc, aluminio…).

 

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-Esta segunda revolución fue la expansión y el desarrollo de la primera. Originó el movimiento de capitales, la competencia de los países por hacerse con los recursos naturales (origen de muchas guerras e invasiones), a la vez que enfrentó al propio capital con el coste de la mano de obra. De la misma manera que se intensificó la producción y la maximización de los rendimientos de las inversiones aumentaron también las tensiones sociales, la explotación, el trabajo en condiciones de esclavitud y explotación y muchos más problemas sociales que se cebaron con la clase trabajadora.

Tercera revolución industrial

-A mediados del siglo XX, los sistemas de información, comunicación y de generación de energías renovables cambian los sistemas de producción, relacionándose con el concepto de la “sociedad de la información”. Se incorpora la informatización de los sistemas de producción y de gestión y el acceso a nuevas tecnologías, que tienen un impacto significativo en el campo energético.

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-Los efectos en la clase trabajadora de la tercera revolución industrial son muy distintos a las ocurridas con las dos anteriores. Se sustituye parte de la mano de obra pero a su vez, las tecnologías TIC propician la creación de numerosos oficios que hasta entonces no existían. También contribuye en la idea de la I+D, lo que generará nuevos conocimientos en todos los campos y marcará el camino hacia la cuarta revolución. Por otro lado, el control y manejo de la información también acentúa la separación entre el capital y la mano de obra ya que permite a las grandes industrias aumentar su presencia internacional y la explotación de la globalización. El comportamiento de las grandes industrias, que tienen un enfoque de maximización de beneficios a corto plazo hace que la tercera revolución suponga más medios y herramientas para su propio crecimiento.

Cuarta revolución industrial

-Es la revolución industrial en la que estamos inmersos. Se basa en aspectos que afectan a los sistemas de producción, la logística y a la comunicación. Los aspectos diferenciadores son el internet de las cosas (hiperconectividad de los productos y bienes de consumo donde todo tipo de dispositivos y productos estarán conectados a la red), internet y la nube (acceso a la información, sistemas de venta, almacenamiento y un largo etc), la robótica (la sustitución de la mano de obra), los sistemas ciberfísicos (sistemas controlados por dispositivos y conectados a la red, como pueden ser los coches autónomos), la cultura maker (o hágalo usted mismo como las impresoras 3D) y las fábricas inteligentes 4.0 (la conocida como Smart-factory).

-Esta nueva revolución afectará también a las relaciones laborales, y probablemente será uno de los ámbitos donde mayores impactos pueden ocurrir. Se estima que unos 15 millones de trabajos se pueden perder en solo 5 países desarrollados en los próximos años como consecuencia de la robotización de la producción. Esto puede afectar sobre todo a la mano de obra no cualificada, y tendría como consecuencia un aumento muy significativo del desempleo.

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Tras este breve resumen, lo que nos planteamos hoy es cómo afectará esta revolución 4.0 a la sociedad en su conjunto. Hemos referenciado las tres anteriores para mostrar que cada una de ellas modificó la forma de vida de sus sociedades y de las siguientes generaciones. Ahora bien, estando en plena cuarta revolución, nadie puede avanzar cómo cambiarán nuestras vidas en los próximos años. Nos hemos adentrado en un terreno desconocido, teniendo por delante un futuro impredecible. Ya vemos muchos cambios muy significativos y aún quedan muchos por venir bajo el paraguas del 4.0, siendo imposible prever sus efectos. Esto nos lleva a plantearnos algunas preguntas: ¿es realmente positivo para la sociedad la revolución 4.0? ¿qué efectos traerá a medio y largo plazo sobre los trabajadores? ¿la tecnología 4.0, puede contribuir a disminuir las latentes desigualdades sociales? ¿puede el 4.0 aportar el enfoque de género? ¿contribuye a la redistribución de los recursos o por el contrario contribuirá a seguir desarrollando el “capitalismo salvaje” y el consumo desmedido? ¿puede el 4.0 ayudar a preservar el medioambiente? Estas y muchas más preguntas están sobre la mesa y deberíamos, en la medida de lo posible, tratar de adelantarnos a los cambios que se avecinan para evitar los problemas sociales y medioambientales que ya estamos viendo y sufriendo.

 

Desde el punto de vista del consumo y de las comunicaciones interpersonales, no quedan ya dudas de que la hiperconectividad ha cambiado nuestras vidas. Cualquiera de nosotros, si es de una generación anterior a los “milenials”, ha visto cómo sus hábitos han cambiado por completo. Ahora compramos por internet cualquier producto, reservamos viajes y hoteles sin llamar, conversamos por aplicaciones de móvil, pagamos con el teléfono, nos conocemos a través de aplicaciones y un largo etcétera que cada uno de nosotros puede apreciar en su propia vida o en la de sus hijos.

 

Las consecuenciasen los humanos, sobre todo en occidente (tengamos en cuenta que el acceso a la tecnología no se da de igual manera en los países en vías desarrollo, que por otra parte pueden sufrir también ciertas consecuencias de esta revolución al igual que ha ocurrido con las anteriores), no se darán solo por los nuevos hábitos en la manera de relacionarnos o de consumir, sino que se darán también en nuestras fábricas y sistemas de producción. Y esto puede tener consecuencias en aspectos que afectan directamente a los trabajadores. La robotización y los sistemas ciber-físicos provocarán una menor demanda de mano de obra, al mismo tiempo que potenciará la productividad y el rendimiento de las inversiones en tecnología. La previsión de pérdida de empleos no cualificados en los próximos años es demoledora y tanto las administraciones como las corporaciones deben trabajar para anticiparse a los problemas que va a traer la cuarta revolución industrial al tiempo que deben pensar cómo utilizar la tecnologíapara corregir los desfases que se avecinan. El reto es minimizar los impactos negativos que ya se prevé que van a llegar, al tiempo que se debe de potenciar los aspectos positivos y las oportunidades que plantea la revolución industrial 4.0.

 

Las soluciones sin embargo no están claras. Se plantean una serie de ideas que está por ver si serán suficientes. Se estima que se crearán nuevos empleos orientados a la creación de nuevas tecnologías, a la obtención o análisis de datos, o a la propia gestión de los nuevos sistemas, aplicaciones etc. Es innegable que el 4.0 trae también nuevas oportunidades, y es ahí donde también se debe incidir. Otros aspectos que se podrían ver beneficiados son el ámbito de la generación de energías limpias, la búsqueda de nuevos materiales menos contaminantes y más ligeros, los sistemas de educación, la economía colaborativa, los métodos para la mejora de las condiciones de personas mayores o dependientes, o la propia medicina.

 

Sin embargo, lo que la historia nos demuestra, es que todo depende de la voluntad de los centros de poder políticos, económicos e industriales. Nada mejorará si nos empeñamos en maximizar el beneficio económico, si no entendemos que “beneficio” no solo tiene forma de dólar o de euro, si no ponemos como condición primera e indispensable la solidaridad y el respeto a los derechos humanos.

 

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Como consumidores, podemos y debemos tomar decisiones responsablesen casi todo lo que hacemos. Hoy en día, prácticamente desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, estamos hiperconectados y consumimos productos o información. De cada uno de nosotros depende cómo y dónde emplear nuestro tiempo (hoy se ha convertido en una mercancía) y nuestro dinero, y cada pequeña decisión de cada uno de los días que estamos aquí es un granito de arena que va a un sitio o al otro. Desde IturriOn, os animamos a ser lo más conscientes posible en vuestros hábitos de consumo desde un enfoque social y medioambiental.